El Real Madrid ya tiene definido uno de sus grandes objetivos para reforzar la plantilla de cara a las próximas temporadas. Contra todo pronóstico, el nombre que más seduce a la dirección deportiva blanca no es el de Vitinha, Joao Neves ni Michael Olise. El gran elegido por Florentino Pérez es Julián Álvarez, actual delantero del Atlético de Madrid y una de las grandes estrellas del fútbol europeo.
Julián Álvarez no termina de sentirse cómodo dentro del sistema de juego que propone Diego Pablo Simeone y considera que ha llegado el momento de dar un nuevo paso en su carrera. A pesar de contar con importantes ofertas sobre la mesa, el delantero prioriza continuar en España, un factor que juega a favor tanto del Real Madrid como del Barcelona. Sin embargo, la delicada situación económica del conjunto azulgrana convierte la operación en prácticamente imposible para los catalanes. Es en este escenario donde aparece el interés madridista, que es muy real en estos momentos.
La gran dificultad reside ahora en convencer al Atlético de Madrid. El Real Madrid estaría dispuesto a presentar una propuesta cercana a los 150 millones de euros para intentar desbloquear el traspaso, una cifra que convertiría la operación en una de las más importantes de la historia del fútbol español. No obstante, es una evidencia que las negociaciones con la entidad rojiblanca se antojarán tremendamente complicadas, puesto que las relaciones están muy lejos de ser idílicas.
Julián Álvarez encaja con Mou
El delantero se adaptaría a la perfección en el Real Madrid que quiere construir Mourinho. El argentino reúne muchas de las virtudes que más valora el técnico portugués en un futbolista ofensivo. No sólo aporta gol, talento y movilidad, sino también algo que Mourinho considera innegociable: trabajo sin balón. Julián corre, presiona, persigue y ayuda constantemente al equipo cuando pierde la posesión. Es uno de esos delanteros que entienden que el esfuerzo colectivo empieza desde la primera línea.
Además, su versatilidad le convertiría en una pieza de enorme valor dentro de la plantilla. Puede actuar como delantero centro, segundo punta, mediapunta o incluso caer a cualquiera de las bandas. No necesita que el sistema se adapte a sus características. Es él quien se adapta a las necesidades del equipo y a lo que requiere cada partido.
Otro aspecto que encaja a Mourinho es su inteligencia táctica. Julián entiende perfectamente el juego colectivo. Se mueve para generar espacios, fija centrales, arrastra marcas y facilita el trabajo de los futbolistas que tiene alrededor. Es un atacante que mejora a sus compañeros y que siempre juega pensando en el beneficio del equipo.
A todo ello hay que sumar una intensidad competitiva que ha demostrado tanto en la selección argentina como en sus diferentes clubes. Julián suele dar un paso al frente en los grandes escenarios y no se esconde cuando llegan los partidos importantes. Tiene carácter, personalidad y hambre de ganar.
Y quizás lo más importante para un vestuario plagado de estrellas: no necesita que todo gire alrededor de él para rendir. Puede ser protagonista o asumir un papel más secundario sin que su rendimiento se resienta. Por perfil, mentalidad y forma de entender el fútbol, Julián Álvarez parece uno de esos futbolistas hechos a medida para el Real Madrid de Mourinho.